Por Juan Ruiz Rodriguez.
En este día quiero hacer un resumen de lo que ha sido la aventura de este año del Blog y Podcast Annavalaina.Así que empecemos.
La temporada pasada comenzó en enero de 2026. O eso parecía. Porque, en realidad, todo había empezado antes, mucho antes: el 15 de octubre de 2025, cuando se elaboró la primera lista de libros. Eran cincuenta títulos, una constelación inicial que reunía obras como "Waverley", "Rob Roy" e "Ivanhoe" de Walter Scott; "El último mohicano" de James Fenimore Cooper; "Los tres mosqueteros", "El conde de Montecristo" y 2Veinte años después" de Alexandre Dumas; "La letra escarlata" de Hawthorne; "Moby-Dick" de Melville; "Historia de dos ciudades" de Dickens; "Los miserables" de Victor Hugo; y buena parte del universo de Jules Verne, desde "Viaje al centro de la Tierra" hasta "La isla misteriosa".
2
A esa constelación se sumaban también "Tom Sawyer" y "Huckleberry Finn" de Mark Twain, "La isla del tesoro" y "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" de Stevenson, "Las minas del rey Salomón" de Haggard, "Secuestrado", "La flecha negra" y, como cierre inesperado, "Ulises" de James Joyce. Una lista heterogénea, vibrante, que abría más puertas de las que cerraba.
El debate comenzó enseguida. Muchos títulos fueron descartados porque ya se habían tratado en el Podcast Annavalaina, aunque no se olvidaron: nuestro director recordó que, si la audiencia los pedía, volverían a aparecer. Y así quedó todo durante semanas, como una especie de pausa expectante.
Hasta diciembre.
Mientras se preparaban nuevos contenidos, apareció ante nosotros una serie de correos electrónicos y, con ellos, un hallazgo inesperado: las "Joyas Literarias Juveniles" de Bruguera. Aquello encendió la bombilla. Podía ser un homenaje perfecto a esos cómics, comentando las novelas que adaptaban. Revisamos los títulos y comprobamos que muchos coincidían con la lista inicial.
La decisión fue fácil: ¡hagámoslo! Además, varios oyentes pedían episodios dedicados a clásicos de la literatura, y a nuestro director —Miguel A. Mateos Carreira— le pareció adecuado salir del ancla habitual de los comentarios literarios en redes. También influyó su aprecio por las ediciones de Bruguera que conserva en su biblioteca personal.
Así llegamos a los 25 títulos principales escogidos para la Temporada 10: Clásicos de la Aventura (la lista está disponible en el Blog Annavalaina: https://annavalaina.blogspot.com/p/10-temporada-del-podcast-annavalaina.html). Y comenzó la escritura de los guiones.
A la par, llegaron más de cien correos pidiendo el regreso de dos podcasts en los que nuestro director colaboró: "Cena, cine y gominolas" y "Castle La Serie". Ya teníamos la sección del Podcast Annavalaina Edición Galicia, y estábamos agrupando en un único listado todos los programas dedicados a Tolkien.
¿Podían volver esos podcasts? La respuesta fue, tristemente, no: al menos no en su formato original. Algunos de sus integrantes explicaron que, por motivos laborales, no tenían permiso para retomarlos. Nuestro director nos detalló la situación desde una perspectiva legal. Quedaba una opción: crear secciones homenaje.
La primera fue "Cena, cine y gominolas", que comenzó precisamente con los programas que se trataron en el podcast original. En cuanto a "Castle La Serie", tras un debate complejo, se decidió crear una sección dedicada a series de televisión. Había que buscarle nombre. El elegido fue "Cartografía de series", aunque hubo otros cinco candidatos, como "Series enlazadas".
Entramos así en enero de 2026. Tras elaborar el orden de emisión, revisar los guiones y preparar la estructura general, comenzó la Temporada 10.
Y aquí conviene detenerse un momento. Porque lo que viene ahora no es solo una crónica de producción: es otra cosa. Es el viaje.
La décima temporada del Podcast Annavalaina ha ido tomando forma como una cartografía de la aventura: un recorrido por los territorios que definieron el imaginario literario de generaciones enteras. No es solo una retrospectiva ni un homenaje nostálgico: es una exploración activa, casi arqueológica, de cómo los clásicos siguen respirando en el presente, transformados por la ilustración, el cómic y la mirada contemporánea.
Desde el primer episodio, la temporada se comporta como una expedición narrativa. Cada obra es una escala, un punto en el mapa donde la literatura se encuentra con la memoria cultural y con la reinterpretación gráfica. El podcast no se limita a comentar libros: los atraviesa, los habita, los reconstruye desde la voz y desde la imagen. Esa combinación —texto, dibujo, lectura actual— sostiene la temporada y la convierte en algo más que un ciclo temático.
A medida que avanzan los episodios, se dibuja una idea clara: la aventura no es un género, sino una forma de mirar el mundo. Verne, Stevenson, Twain, Scott o Defoe aparecen no como nombres de manual, sino como artesanos de mundos que aún funcionan, que aún convocan al lector a cruzar un umbral. La temporada insiste en esa vitalidad: en cómo la literatura de aventuras, lejos de ser un vestigio, sigue siendo una herramienta para pensar el viaje, el riesgo, la identidad y la imaginación.
Con dieciocho episodios publicados, la Temporada 10 ya no es un proyecto en marcha: es un corredor narrativo que atraviesa mares, selvas, ciudades medievales, islas desiertas y ríos americanos. Lo que queda por delante no es un cierre, sino la última parte del viaje, el tramo final donde la temporada terminará de dibujar su mapa completo.
Estos fueron algunos de los gozos. También hubo sombras y dudas. Se tomaron decisiones que tuvieron repercusión en la audiencia, aunque en #iVoox no siempre se perciban con claridad.
Una de esas sombras fueron los Premios iVoox. Durante años, el Podcast Annavalaina se presentó, pero nunca se vio un resultado claro. Así que se decidió no participar en 2025–2026. Queríamos ver qué ocurría. Descubrimos que el rendimiento interno en iVoox no era el deseado. Incluso se debatió migrar de plataforma. Nuestro director dijo un “no” rotundo. No fue una negativa seca: convocó una reunión con documentación, cifras y un largo etcétera de razones por las que, en este momento, migrar sería más un inconveniente que una ventaja.
Tras esas sombras llegaron luces brillantes: descubrimos que Annavalaina no era un podcast pequeño y local. Era —y es— un podcast internacional. En los primeros días de septiembre nos escucharon desde al menos diez países distintos: Alemania, Francia, España, Estados Unidos, Irlanda, Japón… Datos excelentes. Y no hablamos de tráfico: hablamos de audiencia que escribe mensajes privados y correos.
Pero otra sombra persiste: ¿por qué no hay más suscripciones?
Muchos oyentes han pedido que participemos nuevamente en los Premios iVoox 2026. Se está estudiando. Ya veréis si estamos o no.
Pero surge una nueva sombra: es fácil pedir que se participe… ¿pero se dará apoyo cuando llegue el momento?
La aventura, quizá, ya no consiste únicamente en terminar la Temporada 10. Consiste en descubrir qué ocurre cuando un proyecto que nació pequeño empieza a mirar más allá de sus fronteras. Cuántos quieren seguir el viaje. Cuántos quieren formar parte de él. Y si, cuando llegue el momento de decidir, esa comunidad que escucha también estará dispuesta a caminar con nosotros.






