martes, 15 de septiembre de 2026

PODCAST ANNAVALAINA: LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS.

 Por Juan Ruiz Rodriguez.

En este día quiero hacer un resumen de lo que ha sido la aventura de este año del Blog y Podcast Annavalaina.

Así que empecemos.

La temporada pasada comenzó en enero de 2026. O eso parecía. Porque, en realidad, todo había empezado antes, mucho antes: el 15 de octubre de 2025, cuando se elaboró la primera lista de libros. Eran cincuenta títulos, una constelación inicial que reunía obras como "Waverley", "Rob Roy" e "Ivanhoe" de Walter Scott; "El último mohicano" de James Fenimore Cooper; "Los tres mosqueteros", "El conde de Montecristo" y 2Veinte años después" de Alexandre Dumas; "La letra escarlata" de Hawthorne; "Moby-Dick" de Melville; "Historia de dos ciudades" de Dickens; "Los miserables" de Victor Hugo; y buena parte del universo de Jules Verne, desde "Viaje al centro de la Tierra" hasta "La isla misteriosa".
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A esa constelación se sumaban también "Tom Sawyer" y "Huckleberry Finn" de Mark Twain, "La isla del tesoro" y "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" de Stevenson, "Las minas del rey Salomón" de Haggard, "Secuestrado", "La flecha negra" y, como cierre inesperado, "Ulises" de James Joyce. Una lista heterogénea, vibrante, que abría más puertas de las que cerraba.

El debate comenzó enseguida. Muchos títulos fueron descartados porque ya se habían tratado en el Podcast Annavalaina, aunque no se olvidaron: nuestro director recordó que, si la audiencia los pedía, volverían a aparecer. Y así quedó todo durante semanas, como una especie de pausa expectante.

Hasta diciembre.

Mientras se preparaban nuevos contenidos, apareció ante nosotros una serie de correos electrónicos y, con ellos, un hallazgo inesperado: las "Joyas Literarias Juveniles" de Bruguera. Aquello encendió la bombilla. Podía ser un homenaje perfecto a esos cómics, comentando las novelas que adaptaban. Revisamos los títulos y comprobamos que muchos coincidían con la lista inicial.

La decisión fue fácil: ¡hagámoslo! Además, varios oyentes pedían episodios dedicados a clásicos de la literatura, y a nuestro director —Miguel A. Mateos Carreira— le pareció adecuado salir del ancla habitual de los comentarios literarios en redes. También influyó su aprecio por las ediciones de Bruguera que conserva en su biblioteca personal.

Así llegamos a los 25 títulos principales escogidos para la Temporada 10: Clásicos de la Aventura (la lista está disponible en el Blog Annavalaina: https://annavalaina.blogspot.com/p/10-temporada-del-podcast-annavalaina.html). Y comenzó la escritura de los guiones.

A la par, llegaron más de cien correos pidiendo el regreso de dos podcasts en los que nuestro director colaboró: "Cena, cine y gominolas" y "Castle La Serie". Ya teníamos la sección del Podcast Annavalaina Edición Galicia, y estábamos agrupando en un único listado todos los programas dedicados a Tolkien.

¿Podían volver esos podcasts? La respuesta fue, tristemente, no: al menos no en su formato original. Algunos de sus integrantes explicaron que, por motivos laborales, no tenían permiso para retomarlos. Nuestro director nos detalló la situación desde una perspectiva legal. Quedaba una opción: crear secciones homenaje.

La primera fue "Cena, cine y gominolas", que comenzó precisamente con los programas que se trataron en el podcast original. En cuanto a "Castle La Serie", tras un debate complejo, se decidió crear una sección dedicada a series de televisión. Había que buscarle nombre. El elegido fue "Cartografía de series", aunque hubo otros cinco candidatos, como "Series enlazadas".

Entramos así en enero de 2026. Tras elaborar el orden de emisión, revisar los guiones y preparar la estructura general, comenzó la Temporada 10.

Y aquí conviene detenerse un momento. Porque lo que viene ahora no es solo una crónica de producción: es otra cosa. Es el viaje.

La décima temporada del Podcast Annavalaina ha ido tomando forma como una cartografía de la aventura: un recorrido por los territorios que definieron el imaginario literario de generaciones enteras. No es solo una retrospectiva ni un homenaje nostálgico: es una exploración activa, casi arqueológica, de cómo los clásicos siguen respirando en el presente, transformados por la ilustración, el cómic y la mirada contemporánea.

Desde el primer episodio, la temporada se comporta como una expedición narrativa. Cada obra es una escala, un punto en el mapa donde la literatura se encuentra con la memoria cultural y con la reinterpretación gráfica. El podcast no se limita a comentar libros: los atraviesa, los habita, los reconstruye desde la voz y desde la imagen. Esa combinación —texto, dibujo, lectura actual— sostiene la temporada y la convierte en algo más que un ciclo temático.

A medida que avanzan los episodios, se dibuja una idea clara: la aventura no es un género, sino una forma de mirar el mundo. Verne, Stevenson, Twain, Scott o Defoe aparecen no como nombres de manual, sino como artesanos de mundos que aún funcionan, que aún convocan al lector a cruzar un umbral. La temporada insiste en esa vitalidad: en cómo la literatura de aventuras, lejos de ser un vestigio, sigue siendo una herramienta para pensar el viaje, el riesgo, la identidad y la imaginación.

Con dieciocho episodios publicados, la Temporada 10 ya no es un proyecto en marcha: es un corredor narrativo que atraviesa mares, selvas, ciudades medievales, islas desiertas y ríos americanos. Lo que queda por delante no es un cierre, sino la última parte del viaje, el tramo final donde la temporada terminará de dibujar su mapa completo.

Estos fueron algunos de los gozos. También hubo sombras y dudas. Se tomaron decisiones que tuvieron repercusión en la audiencia, aunque en #iVoox no siempre se perciban con claridad.

Una de esas sombras fueron los Premios iVoox. Durante años, el Podcast Annavalaina se presentó, pero nunca se vio un resultado claro. Así que se decidió no participar en 2025–2026. Queríamos ver qué ocurría. Descubrimos que el rendimiento interno en iVoox no era el deseado. Incluso se debatió migrar de plataforma. Nuestro director dijo un “no” rotundo. No fue una negativa seca: convocó una reunión con documentación, cifras y un largo etcétera de razones por las que, en este momento, migrar sería más un inconveniente que una ventaja.

Tras esas sombras llegaron luces brillantes: descubrimos que Annavalaina no era un podcast pequeño y local. Era —y es— un podcast internacional. En los primeros días de septiembre nos escucharon desde al menos diez países distintos: Alemania, Francia, España, Estados Unidos, Irlanda, Japón… Datos excelentes. Y no hablamos de tráfico: hablamos de audiencia que escribe mensajes privados y correos.

Pero otra sombra persiste: ¿por qué no hay más suscripciones?

Muchos oyentes han pedido que participemos nuevamente en los Premios iVoox 2026. Se está estudiando. Ya veréis si estamos o no.

Pero surge una nueva sombra: es fácil pedir que se participe… ¿pero se dará apoyo cuando llegue el momento?

La aventura, quizá, ya no consiste únicamente en terminar la Temporada 10. Consiste en descubrir qué ocurre cuando un proyecto que nació pequeño empieza a mirar más allá de sus fronteras. Cuántos quieren seguir el viaje. Cuántos quieren formar parte de él. Y si, cuando llegue el momento de decidir, esa comunidad que escucha también estará dispuesta a caminar con nosotros.

Annavalaina en 2026: un viaje que cruza océanos

Aquí estamos nuevamente con todos vosotros.

Tengo que mirar a lo largo de tiempo. No todo comienza cuando inicié este proyecto en 2012. No con el podcast. Todo empezó con un pequeño blog donde hablaba de libros en 2009 que se llamaba entonces "Mis comentarios de libros y relatos en foros", nunca imaginé que un día escribiría estas líneas. Tampoco imaginé que el nombre del blog pasaría a ser "Blog Annavalaina"

Hoy, el Blog Annavalaina supera las 367.000 visitas. El Podcast Annavalaina ha alcanzado 5.632 escuchas en los últimos 30 días, con picos que superan las 900 en un solo día. Y lo más sorprendente: nos escucháis y leéis desde más de 30 países.

Estados Unidos, Vietnam, Alemania, Singapur, India, Finlandia, México, Irak, Bangladesh… Una lista que crece cada semana.

Annavalaina ya no es un proyecto local. Es un pequeño archivo cultural que viaja por el mundo en olas: a veces silenciosas, a veces inesperadamente intensas.

Gracias por acompañarnos en este viaje de literatura, cine, series, cómic, manga y memoria. Gracias por hacer que nuestras historias crucen océanos. Aquí seguiremos, siempre, para todos vosotros.

domingo, 26 de abril de 2026

"El runrún de Arzúa: Una presentación literaria que invita a detenerse"

 

Una crónica íntima de la presentación de Ana Varela en Arzúa y una reflexión sobre la lectura en tiempos de listas y prisas.

Por Miguel a. Mateos Carreira. 

 

 

La tarde ya se había convertido prácticamente en noche y Arzúa tenía ese frío que obliga a caminar con las manos en los bolsillos, el sombrero hasta las orejas y la bufanda cubriendo no solo el cuello, sino parte de la cara. La Capela da Madanela esperaba. Dentro tendría lugar la presentación de Runrún, la nueva obra de la escritora Ana Varela.

El espacio se fue llenando de gente. El ambiente no tenía nada que ver con el exterior: allí dentro se respiraba un hogar cálido, atento, casi íntimo. Como si todos hubiésemos llegado buscando un refugio, no solo del clima, sino de ese ruido mental que cada uno arrastra sin admitirlo. O del runrún que produce descubrir que no a todo el mundo lo tratan igual ante una misma acción.

La autora habló con esa calma que solo tienen quienes escriben desde un lugar honesto. No necesitó artificios: bastó su voz para que el murmullo inicial se apagara. Incluso el presentador, erudito y dialogante, quedó reducido a un elemento del decorado. La voz de la autora lo eclipsaba todo.

Runrún”, explicó, nace de esas pequeñas inquietudes que se instalan en la cabeza y no se van. Sonidos persistentes: los coches en la calle, la televisión de fondo, los vecinos subiendo y bajando escaleras. Ese pensamiento que vuelve, insiste, se repite. Ese que todos conocemos, aunque lo llamemos de otra manera. Ese que nos asalta como una sombra negra que, a la vez, nos asombra.

Mientras la escuchaba, recordé algo que comenté hace poco en el podcast: esa moda de publicar artículos del tipo “5 razones para no leer…” como si la literatura fuese un electrodoméstico defectuoso que conviene devolver. Como si un libro necesitase justificarse ante un algoritmo. Como si leer fuese un acto que debiera optimizarse. Pensé en Runrún. No parecía necesitar ninguna justificación.

Así que saqué una pequeña libreta —de esas que alguna vez te regala una compañía aérea—, cogí mi bolígrafo Inoxcrom y decidí hacer mi propia lista. No para no leer Runrún, sino para explicar por qué, a veces, cerrar un libro es la mejor forma de seguir leyéndolo.

1. Porque te remueve más de lo que esperabas. Y necesitas un momento para recolocar lo que acaba de moverse dentro.

2. Porque encuentras una frase que te nombra. Y te da miedo subrayarla demasiado fuerte, como si fuese a romperse.

3. Porque te reconoces en un personaje que no pensabas que fueras. Y ese espejo, aunque pequeño, siempre incomoda.

4. Porque te obliga a recordar algo que preferías tener dormido. Y el runrún despierta lo que creías olvidado.

5. Porque sabes que, cuando lo cierres, algo en ti habrá cambiado. Y necesitas prepararte para ese pequeño temblor.

Esos cinco puntos no significan que después no sigas leyendo, sino que necesitas pausar un momento para hacerlo mejor. Y eso no solo es sano: es necesario. Sobre todo en tiempos en los que se ha instalado en redes la cultura del “quién lee más”, una competición absurda que también está contaminando a algunos clubes de lectura.

Cuando terminó la presentación, me quedé unos instantes sentado. Guardé tres elementos en mi mente y en mis notas: hospitales, Anagnórise de M.ª Victoria Moreno y el silencio. Sobre todo el silencio. El silencio que hicimos nosotros y el que se escondía entre los sonidos que la autora decía que habitaban en el libro.

Las sillas se movieron. La gente se levantó. Un runrún de suelas rozando la piedra llenó la capilla. Algunos pedían un ejemplar para que la autora lo firmase (espero que también para leerlo).

Salí al frío de la noche. Sí. Pero el aire ya no era el mismo. Quizá porque un libro, cuando está bien presentado, deja un eco. Un runrún. Y ese eco, a diferencia de los artículos que te dicen que no leas, no busca cerrarte puertas, sino abrirte ventanas.

sábado, 21 de marzo de 2026

"Annavalaina: el viaje inesperado de un blog y un podcast que conquistaron el mundo"

 Por Roberto López Vázquez, "Club Inklings Español", New York.

Hay proyectos que nacen sin pretensiones, casi por accidente, y que con el tiempo acaban trazando un mapa que ni su propio autor habría imaginado. Annavalaina es uno de ellos. Lo que comenzó en 2009 como un blog personal —un cuaderno digital donde anotar lecturas, impresiones y pequeñas reflexiones— ha terminado convirtiéndose en un fenómeno silencioso: un espacio literario que se lee en medio mundo y un podcast que se escucha desde España hasta Japón.

Este es el retrato de ese viaje tan inesperado como cuando te adentras en un sendero de paseo y terminas saliendo en una playa o en la cima de una montaña.

Un blog que se volvió cosmopolita

En un tiempo en que los blogs parecían condenados a desaparecer, Annavalaina siguió escribiendo. Sin prisas, sin algoritmos, sin obsesión por las cifras. Y sin embargo, las cifras llegaron.

Más de 364.000 visitas después, el blog ha demostrado que la literatura, cuando se comparte con honestidad, encuentra lectores incluso donde uno menos lo espera. Estados Unidos encabeza la lista de países que más lo leen, seguido de España, Alemania, Rusia, Suecia o Francia. Pero lo más sorprendente es el bloque asiático: Hong Kong, Singapur, Vietnam y China aparecen entre los lugares donde más se consulta.

No es casualidad. Muchas de las entradas más leídas son reseñas de libros difíciles de encontrar, obras minoritarias o reflexiones que no suelen aparecer en los grandes medios. Para estudiantes de español —especialmente en Alemania y Singapur— el blog se ha convertido en un recurso valioso: un lugar donde leer un español claro, reflexivo y vivo.

Cada día, el blog late con más fuerza entre las 12 y las 14 horas, cuando Europa hace una pausa y Asia estudia. Es un ritmo humano, no mecánico. Un pequeño latido literario que se repite desde hace quince años.

Un podcast que encontró su voz

En 2012, el proyecto dio un salto inesperado: se convirtió también en un podcast. Lo que nació como una extensión natural del blog —una manera de poner voz a lo que antes solo era texto— terminó encontrando su propio camino.

Hoy, el podcast acumula más de 34.000 escuchas. Su mapa es distinto al del blog, pero igual de revelador. España es su corazón, seguida de Estados Unidos, México, Argentina y Chile. Y entre los oyentes aparecen sorpresas como Japón o Irlanda, lugares donde la voz de Annavalaina ha llegado por recomendaciones, búsquedas o simples azares del algoritmo.

A diferencia del blog, el podcast no crece de forma constante, sino por oleadas. Hay días tranquilos y días en los que un episodio se dispara, como ocurrió el pasado 2 de marzo, cuando casi 500 personas lo escucharon en un solo día. Es la naturaleza del audio: más emocional, más inmediato, más propenso a la viralidad.

Dos caminos distintos que se encuentran en el mismo lugar

Lo más fascinante de este viaje es que el blog y el podcast no comparten exactamente el mismo público, pero se complementan como dos mitades de una misma historia.

El blog es global, académico, literario. El podcast es emocional, cercano, hispanohablante. Estados Unidos actúa, muchas veces, como puente entre ambos. Alemania aparece como uno de los núcleos lectores más constantes. España sigue siendo el principal punto de escucha. Singapur destaca como un pequeño pero significativo centro educativo. Y Japón e Irlanda se mantienen como esas presencias inesperadas del audio.

Y sin embargo, ambos formatos se retroalimentan. Muchos lectores descubren el podcast porque está incrustado en el blog. Muchos oyentes llegan al blog después de escuchar un episodio que les despierta curiosidad. Los picos de actividad de uno y otro se persiguen con apenas dos días de diferencia, como si se llamaran mutuamente.

El milagro silencioso

En un mundo saturado de ruido digital, Annavalaina ha crecido sin campañas, sin publicidad, sin estrategias de marketing. Ha crecido a la antigua: por recomendación, por curiosidad, por afinidad. Por la fuerza tranquila de las palabras.

Hoy, quince años después, el proyecto es más grande de lo que nunca imaginé. No por las cifras —que también— sino por lo que representan: lectores en Alemania que buscan reseñas de libros olvidados; estudiantes en Singapur que practican español con sus textos; oyentes en España que encuentran compañía en la voz del podcast; personas en Japón o Irlanda que, por razones misteriosas, han decidido quedarse.

Annavalaina no es solo un blog ni solo un podcast. Es, en el fondo, una suma de momentos: alguien leyendo en silencio en una biblioteca de Alemania, un estudiante en Singapur subrayando una frase, una persona en España escuchando un episodio mientras camina, otra en Japón que llega por casualidad y decide quedarse un rato más.

Todo eso —disperso, invisible, imposible de medir del todo— es lo que realmente sostiene el proyecto.

Y quizá por eso sigue creciendo: no como una idea grandilocuente, sino como algo mucho más sencillo y más difícil de construir. La atención de quienes, en algún lugar del mundo, todavía se detienen a escuchar o a leer.


jueves, 12 de marzo de 2026

Reto de lectura a adultos: Viajando con los libros al Centro de la Tierra.

 

Artículo de Miguel A. Mateos Carreira. 

Una biblioteca te ofrece la posibilidad de leer muchos libros, seguir muchas rutas de lectura, algunas de ellas tan altas o tan profundas como ascender una alta montaña o descender a lo profundo del océano... o de la tierra.

Es un poco lo que nos ha sucedido cuando nos lanzamos a la aventura de hacer el pequeño ciclo de Julio Verne. Veníamos con "Miguel Strogoff" de viajar por la historia, ahora iba a tocar algo más geológico: viajar al centro de la Tierra. Una aventura inolvidable en un recorrido a través de un volcán, algo considerado siempre peligroso por motivos diversos. Mas es una aventura que de adultos se suele rechazar. Se deja para la infancia y juventud.

Un volcán en Islandia que permite llegar al centro del planeta, la aventura, el descenso, la oscuridad, el miedo, esa influencia de la narrativa de ficción imaginando que se puede encontrar uno en el centro de un planeta que nos sostiene y respetamos tan poco.

Como el grupo que entra también nosotros profundizamos en las versiones de la historia, las más "juveniles" pero también aquellas otras que podría decirse que son menos juveniles. Viajamos a esos parajes espectaculares que podemos encontrar en la realidad de Islandia o de Groenlandia (como decía Juan que por esos sitios viajó para ver auroras boreales y otras cosas), pero también esos paisajes imaginados del centro de la Tierra con una riqueza natural, vital y sentido de lo inhóspito que atrapa a todo lector que allí llega. Sin duda, un lugar donde quedamos tan atrapados como los protagonistas al ver la brújula loca, y que se hizo inolvidable al ver los dos dinosaurios en las aguas o los mamuts entre altos bosques de setas u hongos.

Preparar el episodio del Podcast Annavalaina no fue solo escribir un guion  a lo loco y sin pensar mucho en lo que se tenía entre manos. Fue coger diversas ediciones de la obra y viajar con los personajes a través de las profundidades de nuestro planeta desde Islandia hasta Italia. Entrar por un volcán, y salir por otro volcán, es algo tremendamente revelador. Es una entrada y salida de otro mundo que todavía no entendemos, es combinar el conocimiento real y científico de la época con imaginarse un mundo a lo Parque Jurásico.

Una obra para leer con tiempo que se puede leer tanto en 10 días como en 10 semanas y que te lleva de visita turística a través de volcanes, de cuevas, de la maravilla que es con atlas en la mano o con un libro de geología reconocer algunas cosas que explican los personajes. Sí, fue un reto leer este libro como adultos y desde una perspectiva de adulto sin la contaminación ideológica de aquellos que dicen que es "de aventuras y juvenil".

Es una aventura barata. Entrar en una biblioteca, buscar el libro, leerlo, pero también lo es comprender la razón de que durante años se venda como lectura juvenil como sucede con otras novelas de Verne. El precio que nosotros pagamos fue el de investigar, el de pelear con libros, el de desmembrar el guion de versiones cinematográficas. Mas también descubrimos el disfrute de una gran narración y tratar de transmitir eso en un programa es muy difícil en ocasiones y no siempre se logra como se espera o se desea.

A lo mejor lo más parecido a vivir la aventura de "Viaje al centro de la Tierra" puede ser descender a lo profundo de los subterráneos en León, en Valporquero, o en diversas zonas de los Pirineos, de los Alpes, y otras regiones del planeta. Algunas veces una lectura como esta de Verne invita también al amor y respeto por una actividad como la espeleología. 

Nosotros, al menos, y yo personalmente hacemos la invitación de leer sin un pelo de miedo o complejo otra vez esta obra. Y, si queréis. Escuchar el episodio que hemos intentado hacer en el Podcast Annavalaina. 


 

jueves, 29 de enero de 2026

PRIMER GUION PRIMER PROGRAMA. MIGUEL STROGOFF

 

“Miguel Strogoff y el inicio de Libros Olvidados”.

Hay libros que nunca desaparecieron, pero que, por alguna razón, dejamos de mirar. Obras que marcaron infancias, que enseñaron a leer, que abrieron mundos… y que, con el paso del tiempo, quedaron relegadas a la estantería de “literatura juvenil”, como si eso fuese una forma elegante de decir “esto ya no es para ti”.
Y, sin embargo, basta volver a ellas para descubrir que siguen vivas, poderosas, llenas de ideas y de emoción.

Con esa convicción nació la Temporada 10 del Podcast Annavalaina: Libros Olvidados.
No libros desconocidos, sino libros injustamente arrinconados.
Autores que todos conocemos —Verne, Salgari, Blyton, Stevenson, Andersen— pero que rara vez releemos de adultos, como si hubiésemos firmado un pacto silencioso para abandonarlos al recuerdo.

Por eso quisimos empezar la temporada con una obra que encarna a la perfección esta idea: Miguel Strogoff, de Jules Verne.

"¿Por qué empezar con Miguel Strogoff?".

Porque es un Verne distinto.
No es el de los inventos imposibles ni el de los viajes fantásticos, sino el Verne más humano, más narrativo, más cercano al folletín clásico.
Una novela de aventuras con una estructura casi cinematográfica, un ritmo impecable y una tensión que no envejece.

Muchos la recuerdan vagamente de la infancia.
Otros la conocen solo por referencias.
Y algunos, incluso, la descubrieron por primera vez gracias a las versiones en cómic de Bruguera, aquellas Joyas Literarias Juveniles o Famosas Novelas que marcaron a generaciones enteras.

Bruguera: la puerta de entrada a los clásicos.

No podíamos hablar de Miguel Strogoff sin recordar esas ediciones míticas de Bruguera.
Para muchos lectores —y para varios miembros del equipo del podcast— la primera vez que viajaron con Strogoff por Siberia no fue en la novela original, sino en aquellas adaptaciones ilustradas que convertían los clásicos en aventuras vibrantes, accesibles y llenas de vida.

Bruguera hizo algo que hoy parece casi revolucionario: democratizó los clásicos.
Los acercó a niños, adolescentes y adultos que quizá nunca se habrían atrevido con las ediciones completas.
Y gracias a eso, miles de lectores descubrieron a Verne, Salgari, Dumas, Stevenson o Dickens.

En cierto modo, esta temporada quiere recuperar ese espíritu: volver a abrir la puerta a esos libros que nos formaron, que nos acompañaron, que nos enseñaron a imaginar.



Cómo se hizo el programa.

El episodio de Miguel Strogoff fue el primero oficial que grabamos para esta nueva temporada, y también el que inició el tono a nivel general de la temporada. Sin embargo, decir que se realizó como previo a la temporada un programa o episodio 10x00 en donde nos preguntábamos si se hablaba de libros o de literatura.
Hubo debates sobre qué aspectos destacar, sobre cómo equilibrar la aventura con el análisis, sobre qué elementos del contexto histórico eran esenciales y cuáles podían quedarse fuera.

Y, como siempre, hubo anécdotas domésticas, cambios de última hora, revisiones nuestras, pero también de algunos amigos externos, y ese momento mágico en el que el guion deja de ser texto y se convierte en voz.

Todo comenzó cuando, si mal no recuerdo, en la 3.ª o 4.ª Temporada hicimos los primeros programas donde se citaron las adaptaciones de Bruguera de diversas obras, y posteriormente se habló directamente de las colecciones de Famosas Novelas y Joyas Literarias Juveniles. Después quedó la cosa un poco aparcada, pero no olvidada.

De golpe, nos empezaron a preguntar si haríamos algo sobre las colecciones de Bruguera que adaptaban novelas conocidas como "Historias Selección" y las colecciones citadas anteriormente. Como en ese momento estábamos ya con otras obras en redacción, apuntamos el tema y lo recuperamos en temporadas posteriores de forma puntual.

Así que, después de debatir con cuidado el tema, cogimos un ejemplar de una de las colecciones de Joyas Literarias Juveniles y, después de analizar el tema, concluimos que podía ser interesante volver a autores clásicos que los adultos relegan a libros y autores infantiles y juveniles. Mirábamos aquella lista de autores y obras cuando Maite "Mai" Fernández, nuestra colaboradora de A Coruña, nos dijo algo así como que "podíamos matar dos pájaros de un tiro", señalando la parte de atrás del tomo 1 de la colección, donde venían tres obras vinculadas a Julio Verne.

Miré la lista durante más de una hora y dije que sería interesante hacer la 10.ª Temporada dedicada a autores u novelas clásicas: Verne, Stevenson, Salgari, Walter Scott, Defoe o Dumas, entre otros.

25 programas... Y, si veíamos que gustaba, seguiríamos este camino en más temporadas.

El primer escritor: Verne. La primera obra: "Miguel Strogoff".

En la biblioteca del estudio del Podcast Annavalaina, que es casi la mía propia y también la del Club Inklings Español, ya había alguna versión de la obra. Sin embargo, cuando hicimos la primera reunión, nos recordó Hinoko que, hacía un tiempo, algunos programas habían sido denunciados supuestamente "por las editoriales que tenían los derechos".

Entonces surgió la idea: leerla en la versión original y ver si ya era libre. Así era. La edición original de Verne en francés ya era libre. Teniendo eso en cuenta, se acordó que el Director/Locutor Principal del podcast leyese la edición en francés y luego el resto se iría repartiendo cada una de las otras. Las otras que se usaron llegaron de la mano de la Biblioteca Pública "Rosalía de Castro" en Arzúa, y desde aquí hay que agradecer su ayuda para dicha documentación, aportando algunos ejemplares.

Después se escribió un primer texto borrador del comentario en la libreta de comentarios que se tiene. Es la misma libreta de donde salen los comentarios para el Blog Annavalaina. Se leyó, se revisó y se pulió, mientras se hacía el esquema del guion del programa.

Eso sí que fue un arduo trabajo. Se leyeron las ediciones distintas de la obra, se redactaron las diferentes partes del guion: Presentación, Biografía, Comentario, Portadas, Noticias y Recomendaciones de libros, Despedida...

De todo se escribió una primera versión base, una primera redacción y... Roberto, desde Nueva York, con entusiasmo nos remitió no una, sino dos, textos de biografía; Hinoko se encargó de los libros a recomendar y las noticias; Juan y Maite hicieron una versión previa de la despedida y un servidor redactó una presentación y un comentario basado en el que había para el Blog Annavalaina.


Una revisión, dos revisiones, tres revisiones... Se pulieron varias cosas entre los integrantes del equipo; Roberto y Abiel sugirieron, para saber qué efecto tenía el guion, compartirlo con varias IAs (cosa que a mí no me hacía mucha gracia) para hacer una suerte de sondeo editorial para emisión de programa de radio.

Seguidamente, y con mucho cuidado, se redactó el guion final, que se corrigió e incluso se modificó en varias cosas por parte de la dirección del Podcast.

Finalmente, se grabó el programa para ser emitido el día 15 de enero de 2026. Se grabó con cuidado y mimo el día antes, tardando la revisión de la grabación hasta bien entrada la madrugada.

El episodio se emitiría, como he dicho, ese día 15, con mucho cariño y respeto, pues no solo hablamos del autor, sino también del recuerdo de muchos que, en algún momento, leyeron el libro o vieron adaptaciones en cine o cómic.

Un comienzo que mira hacia atrás para avanzar. 

Como se puede ver, empezar la temporada con Verne no fue casualidad.
Fue una declaración de intenciones: volver a los clásicos para entender por qué siguen siendo necesarios.

Porque no hay libros “infantiles” o “juveniles”, como muchos quieren dar a entender desde diversos ámbitos: clubes de lectura, sistema educativo, críticos literarios y comentaristas varios, pero sobre todo por parte de mucha gente de a pie que cree que esos libros son solo libros de aventuras y, por consiguiente, esos libros solo pueden ser para niños y jóvenes, pues no son "buenos libros". No, no es así. Hay libros buenos, libros malos y libros que nos acompañan toda la vida. Y muchos de esos que dejamos atrás merecen volver a caminar con nosotros.

Con Miguel Strogoff abrimos ese camino. Y lo que viene después —Salgari, Blyton, Andersen, Stevenson y otros tantos— promete ser un viaje tan emocionante como necesario.

 

 

viernes, 16 de enero de 2026

"EL TIEMPO DE LOS LIBROS OLVIDADOS" por Miguel A. Mateos Carreira


Desde el pasado Culturgal 2024 hasta este que está próximo a celebrarse han pasado muchas cosas… y, tristemente, hemos descubierto otras que no esperábamos.

Para empezar, hemos comprobado que las estadísticas del Podcast Annavalaina en iVoox solo pueden consultarse desde enero de 2016 hasta la actualidad. Da igual que comenzásemos a subir contenido en 2012 y 2013: esos años no aparecen por ninguna parte. Se los ha comido un lobo, los ha borrado un duende o los ha abducido un extraterrestre, porque en la plataforma no existen.

Y lo más curioso es que, aunque sí figuran los años 2014, 2015 y 2016, los datos aparecen a cero. No sé si a otros podcasts les sucede lo mismo —quizá a “Nadie sabe nada”, a “El Partidazo” o incluso a Iker Jiménez y Carmen Porter con “Cuarto Milenio”—, pero en nuestro caso es como si durante ese periodo nadie nos hubiese escuchado jamás. Y eso que llevamos en la plataforma desde 2012 y principios de 2013.

A partir de enero de 2017, por fin, las estadísticas empiezan a mostrar datos reales, como si antes no hubiésemos subido absolutamente nada. Desde dirección siempre intenté quitar hierro al asunto… hasta hoy. Me preguntaron por la audiencia que tuvimos entre noviembre de 2015 y marzo de 2016, y si no fuese porque conservo una tabla de datos en Excel —esa que Juan siempre decía que era una pérdida de tiempo— no habría podido responder. En redacción estaban ya mordiéndose las uñas, porque al mirar únicamente lo que aparece en iVoox no había forma de encontrar nada.

Una pena, sí. Pero también una señal.

Porque igual que sucede con esas estadísticas perdidas, también hay libros que parecen olvidados, relegados o directamente ignorados. No porque no existan, sino porque preferimos dejarlos atrás: lecturas que consideramos menores, obras que no nos detenemos a mirar bien, a leer bien, a entender bien. Ahí están El Principito de Exupéry, las novelas de Verne, Salgari, Blyton o Andersen, por citar solo algunos. Y podríamos seguir.

Por eso, ya en 2024 —hace dos años— empezamos a plantearnos un ciclo dedicado precisamente a esos libros que merecen volver a la luz. La reedición recopilatoria de las “Joyas Literarias Juveniles” y “Famosas Novelas” de Bruguera nos dio la excusa perfecta. Y así comenzó a gestarse la gran aventura de 2025: “Libros Olvidados”, el corazón de la Temporada 10 del Podcast Annavalaina.

Esperamos que os guste tanto como a nosotros prepararla.