Artículo de Miguel A. Mateos Carreira.
Una biblioteca te ofrece la posibilidad de leer muchos libros, seguir muchas rutas de lectura, algunas de ellas tan altas o tan profundas como ascender una alta montaña o descender a lo profundo del océano... o de la tierra.
Es un poco lo que nos ha sucedido cuando nos lanzamos a la aventura de hacer el pequeño ciclo de Julio Verne. Veníamos con "Miguel Strogoff" de viajar por la historia, ahora iba a tocar algo más geológico: viajar al centro de la Tierra. Una aventura inolvidable en un recorrido a través de un volcán, algo considerado siempre peligroso por motivos diversos. Mas es una aventura que de adultos se suele rechazar. Se deja para la infancia y juventud.
Un volcán en Islandia que permite llegar al centro del planeta, la aventura, el descenso, la oscuridad, el miedo, esa influencia de la narrativa de ficción imaginando que se puede encontrar uno en el centro de un planeta que nos sostiene y respetamos tan poco.
Como el grupo que entra también nosotros profundizamos en las versiones de la historia, las más "juveniles" pero también aquellas otras que podría decirse que son menos juveniles. Viajamos a esos parajes espectaculares que podemos encontrar en la realidad de Islandia o de Groenlandia (como decía Juan que por esos sitios viajó para ver auroras boreales y otras cosas), pero también esos paisajes imaginados del centro de la Tierra con una riqueza natural, vital y sentido de lo inhóspito que atrapa a todo lector que allí llega. Sin duda, un lugar donde quedamos tan atrapados como los protagonistas al ver la brújula loca, y que se hizo inolvidable al ver los dos dinosaurios en las aguas o los mamuts entre altos bosques de setas u hongos.
Preparar el episodio del Podcast Annavalaina no fue solo escribir un guion a lo loco y sin pensar mucho en lo que se tenía entre manos. Fue coger diversas ediciones de la obra y viajar con los personajes a través de las profundidades de nuestro planeta desde Islandia hasta Italia. Entrar por un volcán, y salir por otro volcán, es algo tremendamente revelador. Es una entrada y salida de otro mundo que todavía no entendemos, es combinar el conocimiento real y científico de la época con imaginarse un mundo a lo Parque Jurásico.Una obra para leer con tiempo que se puede leer tanto en 10 días como en 10 semanas y que te lleva de visita turística a través de volcanes, de cuevas, de la maravilla que es con atlas en la mano o con un libro de geología reconocer algunas cosas que explican los personajes. Sí, fue un reto leer este libro como adultos y desde una perspectiva de adulto sin la contaminación ideológica de aquellos que dicen que es "de aventuras y juvenil".
Es una aventura barata. Entrar en una biblioteca, buscar el libro, leerlo, pero también lo es comprender la razón de que durante años se venda como lectura juvenil como sucede con otras novelas de Verne. El precio que nosotros pagamos fue el de investigar, el de pelear con libros, el de desmembrar el guion de versiones cinematográficas. Mas también descubrimos el disfrute de una gran narración y tratar de transmitir eso en un programa es muy difícil en ocasiones y no siempre se logra como se espera o se desea.
A lo mejor lo más parecido a vivir la aventura de "Viaje al centro de la Tierra" puede ser descender a lo profundo de los subterráneos en León, en Valporquero, o en diversas zonas de los Pirineos, de los Alpes, y otras regiones del planeta. Algunas veces una lectura como esta de Verne invita también al amor y respeto por una actividad como la espeleología.
Nosotros, al menos, y yo personalmente hacemos la invitación de leer sin un pelo de miedo o complejo otra vez esta obra. Y, si queréis. Escuchar el episodio que hemos intentado hacer en el Podcast Annavalaina.

